sábado, 22 de enero de 2011

Gsús y Ana

Nunca son mis crónicas un erudito análisis de poetas o poemas, porque no doy para tanto en conocimientos. Por eso suelo hacer lo que denomino "crónicas sentimentales", de la misma manera que cuando hablo de poemas o poetas lo hago desde lo que me hacen sentir, no desde el intelecto.

Ayer, viernes 21 de Enero, en La Marabunta, Gsús Bonilla y Ana Pérez Cañamares nos ofrecieron un recital emocionante, divertido, directo a la mandíbula... un recital de esos que hacen pensar y empujan a seguir creando porque tenemos todo por decir y a veces demasiada cobardía o comodidad para atrevernos. Y no me refiero a criticar a los demás, a decirles "abrid los ojos", sino a abrirlos nosotros mismos a nuestras propias miserias. La denuncia pocas veces empieza con un reconocimiento de los propios errores... y es una pena, porque eso es lo que hace crecer.

Gsús leyó poemas de su recientemente publicado "Ovejas esquiladas que temblaban de frío". A mi este poemario, este enorme poeta, me ponen los pelos de punta. Cuando recitó Otros tiempos se me saltaron los remaches del ombligo, esos que hacen que el mundo gire alrededor de uno mismo durante la mayor parte del día...

OTROS TIEMPOS
Gsús Bonilla

hubo gentes que adoraron al centeno

y al trigo

y al dios Pan
que acababa de ser madre

hubo hijos
aferrados a las rueda de un molino
donde hubo gentes
que soñaban mondas de patatas noches de mucho frío

y soñaban carbón
y saliva

y llagas

llagas también

hubo hambres
que soñaron gentes
y misericordias soñando gentes

y hubo horrores
soñando hombres y mujeres tatuados con un numero

hubo mujeres
que rezaron cruces
y hubo señales que soñaron lutos

y lutos soñando brevedad

y sueños de tiempo
y gentes que soñaron otros tiempos.


Ana Pérez Cañamares es una poeta que desde que la conozco da la impresión de que podría haber sido una hermana mayor (poco) con la que me hubiera llevado fatal toda la vida hasta hacernos adultas y a partir de ahí habríamos aprendido a discutir sin matarnos. Me gusta mucho como escribe, como su poesía desnuda, muestra, deja ver y al tiempo interroga. Es como si pasases ante un escaparate con un espejo al fondo: te ves de refilón cuando crees ver a otro, adivinas la humanidad propia a través de la ajena, de la suya. Y no te vas a casa como viniste.

No os pongo poema de Ana porque no sabría cuál elegir, si queréis leerla, pasaos por su blog, El alma disponible y os daís un banquete.

En definitiva, de nuevo una noche de poesía, risas, amigos, vinos y proyectos.

6 comentarios:

  1. GRACIAS por los versos y por los autores.
    Por los datos, y por la maravillosa aclaración que has hecho, de no medir la poesía con el intelecto.
    Inspiración/magia e intelecto son antagónicos.
    La poesía es una operación mágica, que sale del escritor y llega al lector- y no puede ser manchada con la fría tinta de la intelectualidad.

    Un abrazo gigante desde Argentina.

    SIL

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  2. cierto es mayte lo que dices de ambos.

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  3. SIL, me alegro de "verte". Ultimamente no voy a muchos recitales, elijo con cuidado lo que más me apetece (o lo que puedo) y disfruto tanto que no puedo dejar de compartirlo.
    Y si, trato de no hacer sesudos análisis porque no es lo que busco, sino más bien transmitir aquello que he sentido. Ya hay críticos literarios para lo otro :)

    Besos

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  4. Voltios, del jueves no pasa que nos veamos, que ya va siendo hora :)

    Besos

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  5. Gracias!
    Me he reído con esa manera de describirme/nos. !Hermanas que se matarían y se querrían a partes iguales! Sincero, divertido y no exento de ternura.
    Me alegró mucho verte allí y me alegra ahora saber que disfrutaste, y me gusta mucho cómo lo cuentas.
    Besos

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